Toda técnica nace de una posición firme que se toma con seguridad absoluta. Si al cuerpo le falta equilibrio o estabilidad, la acción, ya sea ofensiva o defensiva, no resultará eficaz. Para ejecutar las técnicas con una energía intensa, consistencia y precision, es necesario poseer una base estable y sólida.
En Karate cuando se habla de posición se hace referencia a la colocación que se adopta, de acuerdo con la circunstancia, para la parte inferior del cuerpo, las caderas y las piernas.